VER CARRO
Tres puntos

NOTA PUBLICADA EN DIARIO LAS ULTIMAS NOTICIAS


El duro Rubem Fonseca ganó el primer Premio Manuel Rojas

El aplaudido escritor brasileño obtuvo galardón otorgado por el Consejo de la Cultura

Un duro entre duros es el ganador de la primera versión del Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas, distinción otorgada por el Consejo de la Cultura.

El galardonado es, claro, Rubem Fonseca, el octogenario escritor brasileño que se dio a conocer como autor de novela negra y que a lo largo de las últimas décadas ha rebasado los límites de ese género para convertirse en uno de los más grandes narradores contemporáneos.

Reacio a las entrevistas y a las apariciones en público, el hombre es un creador prolífico que cada cierto tiempo entrega relatos perfectos y desasosegantes en los que la violencia, el sexo, la corrupción y el mal deletreado con mayúsculas se entrecruzan con pertinentes citas vinculadas a la alta cultura literaria y gastronómica.

Entre sus obras maestras destacan El gran arte (1983) y El caso Morel (1973), trabajos a los que se suman volúmenes tan aplaudidos como Vastas emociones y pensamientos imperfectos (1988), El cobrador (1979), El seminarista (2009) y la colección de cuentos Novela negra y otras historias (1992).

Nacido en Minas Gerais, en 1925, Fonseca estudió derecho y durante los años 50 fue policía. Armado y respaldado por su placa, se ensució los pies en los ambientes más sórdidos de Rio de Jaineiro y, a la larga, entendió cómo funcionan los gigantescos mecanismos de la corrupción moderna.

Luego de abandonar esa institución, y tras una experiencia insatisfactoria como estudiante de administración de empresas, publicó su libro Los prisioneros (1963). Comenzó así una carrera literaria que alcanzó uno de sus momentos claves cuando su volumen de cuentos Feliz año nuevo (1975) fue censurado por la dictadura brasileña. Uno de los personajes de esa obra era un buen padre de familia que, por las noches, salía en su auto a atropellar y matar a transeúntes solitarios.

Más tarde, en 1983, alcanzó la cima de su producción con El gran arte , relato ambientado en el mundo de la prostitución y que muestra los esfuerzos para atrapar a un asesino en serie.

El jurado que otorgó el premio chileno a Fonseca estuvo integrado por el argentino Martín Caparros, el peruano Iván Thais, el cubano Roberto González y los chilenos Carolina Rivas y Camilo Marks. Los cinco se reunieron ayer, a las 11 de la mañana, y presentaron sus respectivas listas de candidatos para luego iniciar un debate que culminó a alrededor de las cinco de la tarde.

Dotado de una recompensa monetaria de 60 mil dólares, el galardón de este año inaugural pasará ahora a formar parte de la nutrida colección de trofeos que el brasileño ha reunido tras su doble batatazo de 2003, cuando obtuvo tanto el Premio Juan Rulfo como el Luis de Camoes.

Otras historias

Algunas de las mejores creaciones de Rubem Fonseca están disponibles en Chile en publicaciones del sello local Tajamar Editores.

Esa editorial, que en 2008 lanzó una traducción al castellano de “El gran arte”, presentó hace pocos meses su versión de “Novela negra y otras historias”, obra de 1992 que hasta ahora nunca había sido traducida a nuestro idioma.

http://www.lun.com/LunMobileIphone//Pages/NewsDetailMobile.aspx?dt=2012-09-28&BodyId=0&PaginaID=68&NewsID=202598&Name=I33&PagNum=0&Return=R&SupplementId=0&Anchor=20120928_68_0_I202598

[ VOLVER A NOTICIAS ]